Energía en feedlots: dónde están las oportunidades para producir más eficientemente

Agua, preparación y distribución de alimento, confort animal, iluminación, automatización y servicios hacen que la energía atraviese buena parte de la operación de un feedlot. Analizar cómo se consume permite comenzar a evaluar generación solar, almacenamiento y gestión energética como componentes de una infraestructura diseñada alrededor de la producción.

La eficiencia de un sistema de engorde a corral depende de múltiples variables que interactúan entre sí. La nutrición, el suministro de agua, el manejo de los animales, la sanidad, el confort y la infraestructura son algunos de los factores que habitualmente concentran la atención del productor y de los equipos técnicos. Sin embargo, existe un recurso que participa silenciosamente en una cantidad creciente de esos procesos: la energía.

Un feedlot moderno no solamente necesita energía para iluminar instalaciones. La utiliza para extraer y distribuir agua, preparar alimento, operar equipos, automatizar procesos, sostener infraestructura auxiliar y, dependiendo de las características del establecimiento, implementar sistemas destinados al confort animal.

Por eso, a medida que aumenta la tecnificación, la gestión energética comienza a convertirse también en una variable de eficiencia productiva.

Agua: un recurso crítico que también necesita energía

Pocas variables tienen una relación tan directa con la producción animal como la disponibilidad de agua.

Pero disponer de agua en el establecimiento implica muchas veces extraerla, bombearla, almacenarla y distribuirla hacia los distintos sectores de consumo.

Cada uno de esos pasos puede requerir energía.

La profundidad de las perforaciones, los caudales necesarios, las distancias, los desniveles, la capacidad de almacenamiento y el diseño hidráulico hacen que dos establecimientos puedan tener necesidades energéticas muy diferentes aun cuando manejen cantidades similares de animales.

Esto convierte al sistema de agua en uno de los primeros puntos que deberían observarse cuando se analiza energéticamente un feedlot.

La pregunta no es solamente cuánta energía consume una bomba, sino cómo funciona el sistema completo: cuándo bombea, durante cuánto tiempo, qué volumen necesita mover y qué capacidad de almacenamiento de agua existe.

Ese análisis abre además la posibilidad de evaluar distintas estrategias de abastecimiento energético para el bombeo, incluyendo generación distribuida o sistemas autónomos cuando las condiciones del establecimiento lo justifican.

Alimentación: detrás del mixer también hay energía

La alimentación representa uno de los núcleos operativos del feedlot y otro punto donde la energía participa de manera directa.

Dependiendo del diseño y escala de la operación pueden intervenir molinos, mixers, sinfines, cintas, bombas y otros equipos asociados a la preparación y distribución de las dietas.

Desde la perspectiva energética, esto significa que existe una demanda vinculada estrechamente con la rutina productiva.

Y esa característica es importante.

Para diseñar correctamente una solución energética no alcanza con conocer el consumo mensual total. También resulta necesario comprender en qué momentos se produce la demanda y qué procesos la generan.

Un establecimiento que concentra determinadas operaciones durante las horas diurnas puede presentar un escenario muy diferente de otro cuya demanda se distribuye de manera más uniforme durante las 24 horas.

Por eso, la curva de consumo resulta tan importante como el volumen total de energía utilizado.

Confort animal: cuando ambiente, producción y energía se encuentran

Las condiciones ambientales pueden afectar el comportamiento y desempeño de los animales.

En determinados sistemas productivos, la incorporación de ventilación, aspersión u otros sistemas auxiliares destinados a la mitigación térmica introduce una nueva demanda energética.

Existe además una característica relevante: algunos de esos consumos pueden aumentar precisamente en jornadas de alta temperatura y radiación solar.

Desde el punto de vista de la ingeniería energética, entender esa simultaneidad entre condiciones ambientales, demanda y potencial de generación resulta fundamental para evaluar cada proyecto.

No significa que exista una solución universal para todos los feedlots. Significa exactamente lo contrario: la infraestructura energética debe diseñarse alrededor de las condiciones reales de cada establecimiento.

La operación diaria también suma consumo

Además de los grandes procesos productivos, existe un conjunto de consumos que suele quedar disperso dentro del análisis.

Iluminación, oficinas, talleres, bombas auxiliares, automatización, cámaras, comunicaciones y diferentes equipos eléctricos forman parte de la infraestructura necesaria para operar el establecimiento.

Individualmente algunos pueden parecer menores. En conjunto, construyen el perfil energético de la operación.

Identificarlos permite distinguir también cuáles son consumos flexibles y cuáles representan cargas críticas.

Esta diferencia adquiere especial importancia cuando se analiza continuidad energética.

¿Qué pasa cuando se interrumpe el suministro?

No todos los consumos tienen la misma importancia operacional.

Una interrupción eléctrica puede tener consecuencias muy diferentes dependiendo del proceso afectado, del momento del día y de la capacidad que tenga el establecimiento para continuar operando.

Por eso, uno de los pasos relevantes de un diagnóstico energético consiste en identificar aquellas cargas cuya continuidad merece especial atención.

El almacenamiento energético —storage— incorpora una herramienta adicional en este escenario.

Las baterías pueden utilizarse dentro de arquitecturas que combinen red, generación propia y almacenamiento, y aportar respaldo a determinadas cargas según el diseño del proyecto.

Pero nuevamente, storage no debería analizarse como un producto aislado.

Su capacidad, potencia y estrategia de funcionamiento deben surgir del perfil real de consumo y de los objetivos operativos del establecimiento.

Generar energía dentro del feedlot

La generación solar distribuida introduce un cambio importante: parte de la electricidad utilizada por el establecimiento puede producirse dentro del propio predio.

Galpones, estructuras productivas o sectores de suelo disponible pueden ofrecer superficies potenciales para instalaciones fotovoltaicas, siempre sujetas al correspondiente análisis técnico.

Pero la pregunta correcta no es cuántos paneles entran físicamente.

La pregunta es:

¿Cuánta generación tiene sentido integrar al perfil energético del feedlot?

Para responderla es necesario conocer consumos históricos, horarios de operación, demanda, infraestructura eléctrica existente y posibilidades de integración.

Cladan Energy plantea justamente un proceso que comienza con relevamiento y diagnóstico, continúa con prefactibilidad técnica y económica y posteriormente avanza hacia ingeniería, suministro, construcción, puesta en marcha y monitoreo.

Solar + red + storage: pensar en arquitectura energética

Una de las transformaciones más interesantes consiste en dejar de pensar cada tecnología por separado.

La red eléctrica puede seguir siendo una fuente de suministro. La generación solar puede cubrir parte de la demanda durante determinados períodos. El almacenamiento puede administrar energía y aportar respaldo según las necesidades definidas por la ingeniería.

El resultado es una arquitectura energética integrada.

En lugar de:

paneles + baterías + red

el concepto pasa a ser:

un sistema diseñado para abastecer procesos productivos.

Ese cambio parece semántico, pero comercial y técnicamente es profundo.

El objetivo deja de ser instalar equipamiento y pasa a ser diseñar cómo debe funcionar la energía dentro del establecimiento.

Medir permite entender qué está ocurriendo

Una infraestructura energética moderna necesita además información.

Los sistemas de monitoreo permiten visualizar el comportamiento de la generación, el consumo y los diferentes componentes instalados.

Esto permite responder preguntas que antes podían quedar ocultas dentro de una factura mensual:

¿Cuándo se producen los picos de demanda?

¿Cuánto coincide el consumo con las horas de generación solar?

¿Cómo se comporta el establecimiento a lo largo del día?

¿Qué cargas tienen mayor incidencia?

¿Cómo está funcionando el sistema energético instalado?

La presentación corporativa de Cladan Energy incorpora monitoreo remoto, dashboards, alertas y análisis de performance dentro de su propuesta de gestión energética.

La información convierte a la energía en una variable que puede observarse y gestionarse.

La ingeniería es el vínculo entre tecnología y producción

Un feedlot no debería adaptar su operación a una solución energética estándar.

La solución energética debería adaptarse al feedlot.

Para lograrlo es necesario comprender simultáneamente dos mundos: el productivo y el energético.

Cantidad y distribución de animales, sistema de alimentación, infraestructura de agua, equipamiento, horarios de operación, disponibilidad de red, superficie utilizable, cargas críticas y perspectivas de crecimiento forman parte de las variables que pueden modificar el diseño.

Por eso la ingeniería tiene un papel central.

Cladan Energy estructura su propuesta como un servicio integral que abarca ingeniería, construcción, puesta en marcha, monitoreo y operación y mantenimiento, además del análisis previo del proyecto.

No se trata solamente de ahorrar energía

Reducir el costo energético puede ser uno de los objetivos de un proyecto, pero no necesariamente es el único.

En un establecimiento productivo también pueden tener valor:

la previsibilidad, la autonomía, la continuidad operativa y la posibilidad de disponer de energía donde la producción la necesita.

En determinados casos, una solución puede estar orientada principalmente al autoconsumo. En otros, la continuidad de cargas críticas puede tener mayor importancia. En puntos alejados de la red, la posibilidad de disponer directamente de energía puede ser el factor determinante.

Por eso no existe una única respuesta.

Existe una combinación de tecnologías que debe evaluarse para cada situación.

El primer paso: entender el consumo

Antes de hablar de paneles, baterías o potencia instalada, hay una pregunta mucho más importante:

¿Cómo consume energía el feedlot?

Las facturas eléctricas permiten realizar una primera aproximación al comportamiento histórico del establecimiento.

A partir de allí puede avanzarse en un estudio de prefactibilidad que relacione consumo, infraestructura disponible, potencial de generación y alternativas tecnológicas.

El objetivo inicial no debería ser vender una determinada cantidad de equipamiento.

Debería ser determinar qué problema energético vale la pena resolver y cuál es la arquitectura adecuada para hacerlo.

Cladan Energy en Expo Ganadera del Centro

En nuestra participación en Expo Ganadera del Centro, este será precisamente uno de los ejes de trabajo de Cladan Energy con productores y empresas ganaderas.

Quienes quieran evaluar el potencial energético de su establecimiento podrán acercarse con sus últimas 12 facturas de electricidad para iniciar un estudio de prefactibilidad.

El análisis permitirá comenzar a caracterizar el perfil de consumo y evaluar alternativas vinculadas con generación, almacenamiento y gestión energética.

Porque cuando observamos un feedlot desde esta perspectiva aparece algo que muchas veces permanece invisible:

el agua necesita energía.

La alimentación necesita energía.

La operación necesita energía.

El confort animal puede necesitar energía.

Y la continuidad de todos esos procesos también depende de ella.

Por eso, producir más eficientemente implica también empezar a preguntarse cómo queremos generar, almacenar y gestionar la energía que hace funcionar al establecimiento.

Cladan Energy — Energía para producir.